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A finales de abril pasado, llegó un e-mail de una amiga de la Universidad Agraria, dónde angustiada me informaba que a su amiga Gabriela le habían detectado cáncer avanzado de estómago .
Gabriela es una bióloga peruana de 30 años de edad. Toda su vida trabajó con plantas in vitro y últimamente edita libros de ciencias naturales de la editorial Santillana para educación secundaria. Gentilmente nos cedió un poco de su tiempo que dedica a su familia, y en especial a su hijo, para compartir su experiencia personal.
MAGIC: Cómo te diagnosticaron la enfermedad?
Gabriela: A comienzos de 2008, en enero, comencé a sentir dolores en la espalda. No les tomé atención, pues pensé que podía ser la columna por estar todo el día sentada. Los dolores fueron intensificándose conforme pasaban las semanas a la altura de la cintura. Pensé que podían ser los riñones, pues muchas veces el dolor se trasladaba hacia la parte de adelante en mi vientre. Me recetaron analgésicos para el dolor, los cuales tomaba cada vez mas seguido pues el dolor aumentaba. Al mismo tiempo comencé a sentir malestar en el estómago, acidez y mucho dolor luego de comer.
Me hice una serie de análisis para descartar algo en los riñones y los ovarios, todo salía negativo. Fui a ver un gastroenterólogo a finales de febrero, quién tenía, según me dijo, la filosofía de no hacer endoscopias si es que los pacientes no se lo pedían. No insistí pues sabia que las endoscopias eran muy fastidiosas (mira que tonta, lo que pensaba) . Este doctor me envió un descarte de Helicobacter! (nunca
tuve la bacteria en mi estómago), el cual salió negativo y me dio un tratamiento para la gastritis, la cual duró tres semanas, todo marzo. Terminé este tratamiento, y a la semana me puse peor. Me bajó la hemoglobina a 6 (cuando lo normal es mayor que 10, luego supe que fue debido al tumor).
La primera semana de abril fuimos a ver a una doctora de la familia y ella me indicó la endoscopia y una tomografía. Fue en ese momento que todo se desató. La endoscopia me la hizo el Dr. Juan Miyagui del Peruano Japonés, un excelente doctor. La tomografía en el Dos de Mayo. La endoscopia fue suficiente para diagnosticar el mal en el estómago, pues la biopsia salió positiva para neoplasia. Con la tomografía se confirmó la invasión a ganglios linfáticos y lo avanzada que estaba la enfermedad. Me operaron el 5 de mayo, luego de cuatro meses de comenzar a sentir dolores en la espalda y gastritis.
M: Cuál fue tu primera reacción?
G: Mis padres fueron los que me dijeron que tenía un tumor maligno, pues ellos recogieron los análisis. Mi primera reacción fue “bueno, y qué es lo que hay que hacer?” Aun no tenía idea de la dimensión del asunto. No entendía que significaba que tenia ganglios infiltrados (invadidos por el cáncer), pues nadie me decía “metástasis”. Luego fuimos con todos mis análisis al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplasicas (INEN, Lima – Perú). Ahí los doctores me dijeron todo sin pelos en la lengua y prácticamente me desahuciaron. No querían operarme inmediatamente, pues podían haber complicaciones, muy probablemente no se podría sacar el tumor, había riesgo de “infectar” otros órganos etc etc, tú debes saber eso mejor que yo. Pero nosotros insistimos, mi familia y yo.
Luego de la operación al seguir sintiendo el dolor en la espalda me di cuenta que la enfermedad todavía la tengo en mí. Y me entró un gran miedo, me sentía una víctima, pensaba que lo peor iba a suceder. Le tuve miedo a la quimio, a dejar solo a mi hijo, a hacerle daño a mi familia y amigos. Pero poco a poco eso fue cediendo.
Con la quimioterapia dejé de sentir el dolor de los ganglios, dejé de tomar los fuertes analgésicos que me dieron (tramadol 200mg diarios con dos rescates de 50mg cada uno). Yo no soy católica, así me criaron. Siempre crecí pensando que la naturaleza es lo único que nos proporciona energía. Así que leí sobre eso y el poder de la mente en la curación. Eso ahora me ayuda bastante, y ya no me siento víctima sino luchadora contra el cáncer que tengo.
M: Tienes algún antecedente familiar con cáncer del aparato digestivo o algún otro tipo?
G: Sí, tengo un antecedente familiar con cáncer al estómago. Mi bisabuelo materno se murió de esto, pero tenía más de 80 años cuando se lo diagnosticaron. Por parte de mi familia materna, descendientes este señor han tenido cáncer, pero no específicamente al estómago o aparato digestivo.
M: Cuáles fueron tus primeras dudas frente al tratamiento?
G: Yo tengo un tratamiento que incluye quimio y radioterapia simultáneamente. No sé por qué no le he consultado al doctor si este tratamiento hará desaparecer la enfermedad. Sé que llegará a reducir los tumores en los ganglios, pero no sé si desaparecerán. Tampoco sé cuánto alarga mi tiempo de vida. Luego otra duda que tengo es si este tratamiento afectará mis óvulos y si podré tener otro hijo.
M: Me imagino que está siendo duro adaptarse a la nueva dieta, nos podrías decir qué es lo mas fastidioso?
G: Bueno, me queda la mitad del estómago. Puedo comer de todo ahora. Pero he decidido cambiar mi dieta a solo comer proteínas vegetales. No como carnes y una vez al mes, pescado. No como grasas, pues me caen pesadas. Todo natural, nada de preservantes. El cambio de dieta no ha sido fastidioso, pues se que es lo mejor para mi.
M: Podrías dejarnos alguna reflexión personal?
G: Esto es lo más difícil, y espero no sonar a lo de siempre. Ésta es una enfermedad que no sólo nos afecta física y emocionalmente a los pacientes, sino también a nuestros seres más queridos. Es la peor enfermedad que creo pueda existir. No discrimina sexo, raza, clase social. Lo he visto en el hospital, ahí todos somos iguales. Tener esta enfermedad me ha hecho cambiar radicalmente mi vida, mis hábitos alimenticios y mi manera de ser con los demás.
Pero pienso que no hay que “esperar” a que esto suceda para cambiar. Debemos alimentarnos saludablemente para evitar este tipo de problemas. Prevenir, conocer la enfermedad y tener conciencia de que puede tenerla cualquiera.
Pienso que las personas con cáncer nunca, pero nunca, deberían de sentirse víctimas de él. Es lo peor que podemos hacer, pues sentirse así sólo colaborará a que esta enfermedad avance y nos tome por completo. Hay que seguir con lo que uno hace, con la vida, con el día a día, con las amistades, con la familia, no dejar que el cáncer invada nuestros cerebros con pensamientos tenebrosos y oscuros. Somos más fuertes que eso. El cáncer se puede vencer y eso depende solamente de cada uno de nosotros, más allá de los tratamientos que nos puedan dar.




















July 2nd, 2008 at 00:18
Lo que más me impresiona es como en 5 meses desde que tuvo las molestias ya el cáncer ha hecho metástasis… en una gran persona de sólo 30 años.. y lo que me ha impresionado mucho también es que hoy el amigo que tiene a su hija con leucemia en el Rebagliati, nos comenta que los casos de leucemia en niños han aumentado alarmantemente y hay ingresos de 7 a 10 niños diarios!!!! Según la doctora a cargo…
Algo debemos estar haciendo mal…
Muchas de las reflexiones de Gaby me hacen pensar en la actitud general que debemos tener frente a la vida, en la importancia de la autoestima para no hacernos víctimas, ni de una enfermedad, ni del trabajo o de una decepción amorosa… del amor y conocimiento propio, que nos permite evaluar nuestras necesidades, definir nuestros verdaderos objetivos y luchar por alcanzarlos… Siempre conscientes de que nadie es eterno. Y que la vida merece ser vivida hoy, no ayer ni mañana… nada es tan satisfactorio como ir construyendo tus sueños… sea cual sea la realidad que te ha tocado vivir…
November 2nd, 2008 at 12:49
No tuve el placer de conocerla, pero al leer esa entrevista veo que era una mujer valiente, inteligente y llena de esperanzas!!!! Mis respetos!!! Se que paso a mejor vida, y se que esta con Papa Dios.
March 21st, 2009 at 18:48
querida Gaby;
quién pudiera conocerte, entenderte y darte un abrazo
con lo que pesa el anonimato, un ejemplo has dejado
sin haberte visto, algo de ti he observado en mas de una
mirada
tu herencia de fuerza, quiero decir fuerza de una vida
en otros momentos veras el fruto de tu alegria, tu cariño,
tu dolor
en los mismos dias que seguiras presente, como hasta hoy
es imposible siquiera intentar comprender, eso ma causa un
poco de vergüenza
con vergüenza y una sonrisa; nos toca honrarte
Gaby querida
March 31st, 2009 at 18:55
mmm…